
- Proverbio Italiano
Amistad, aquel extranjero sentimiento que nos invade con frecuencia cuando conocemos a alguien, cuya luz u oscuridad nos atrae para que en complicidad obremos en pro de alguna causa en común.
Ese sentir me ha procurado tantos hermanos como hermanas puedo abrazar hoy. Son la familia elegida. No es extensa en número, pero allí están cuando el corazón los reclama, o en su caso, cuando ellos reclaman su afecto. Pienso en esto porque un amigo es difícil de encontrar y porque entender que la correspondencia equitativa es algunas veces imposible es más complicado aún.
Fidel tuvo a bien aproximarse para contarnos algunos sucesos, cuyo interés radicaba principalmente en el reproche, reclamando a su forma de entender en nombre de la amistad que nos unía. Aseguró escuchar rumores sobre nosotros y nuestro proceder. Él frente a ello no dijo nada. No dijo nada...

Habría guardado silencio porque disfrutó escuchar lo que escuchó, o porque creyó verdad lo que se decía; después de todo, nosotros nos considerabamos sus amigos, pero él no se consideraba tal para nosotros. Aquel sentir contradictorio me enfadó...
Toda amistad nace como el amor, y éste comienza desde que una de las partes inicia un cortejo hacia el otro, al que después el otro corresponde. Tal cortejo se da a través de atenciones basadas en la afinidad, obsequios desinteresados, actos que siendo voluntarios brindan un firme mensaje de afecto.
Con Fidel el cortejo fue continuo, él por sus palabras, nuestras acciones hablarían por ellas. Algunas veces percibí que estaba dispuesto a dar muy poco. Perdoné esa intención, pues es una persona por la cual se siente afecto con facilidad, dócil la mayoría de las veces, siente gran disposición por escuchar a los demás aunque poco las entienda.

Amistad que no se alimenta es un afecto que se agrieta. No sentimos el mismo interés y eso está claro. Podíamos comprenderle, como le comprendemos ahora, pero él nunca nos comprendió. Éramos sus amigos y él nunca se habría dado cuenta de ello.
En nuestras vidas cortejaremos amigos en busca de una amistad verdadera o por un objetivo en común. No siempre habrá correspondencia en este afán y, cuando esto ocurre, lo mejor es dejarlo pasar. Le irá mejor sin nosotros. Todos elegimos la vida que llevamos y los amigos que nos rodean.
Amigos vendrán, otros se irán, pocos realmente se quedan trascendiendo los años. La verdadera amistad nace, crece y se hace eterna...
Si, muy cierto, la amistad es una variante de amor y no depende de un participante, sino mas bien de dos o mas personas q tengan las mismas expectativas, las señales de q el vinculo se esta perdiendo son siempre evidentes, y duelen al principio, pero luego aceptamos q algunas personas, sin importar nuestro esmero, se terminaran yendo, y lo q es mas importante, aprender a salir , a retirarse cortésmente, tengo fe, de q un día, cada uno de nosotros podrá seguir creciendo, en la mirada del otro
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